sábado, 9 de agosto de 2008

Genocidio de amor...


Lentamente cae la sangre convertida en lágrimas,
una y otra vez liquidando el alma,
deteniendo las ganas,
callando efímeramente las palabras…

Banal instinto de separar tu sentir de mi palpitar,
insano homicidio de sueños,
de instantes, de gestos,
ideologías comprimidas a la nada,
exigentes sin fundamento y sin discurso discreto,
intrascendentes suicidas sin vocación,
asesinos de esencias victoriosas,
asesinos de aires respirados,
malditos asesinos de lo sagrado…

Trilladores de utopías realizables,
bastardas criaturas bañadas en devoción,
inseguros con desgracia segura,
reservados libertinos sexuales,
retraídos con apariencia de normales,
dictadores infaltables…
pero ninguno con capacidad de aniquilarme,
ninguno de ellos con fuerza suficiente para sujetarme al infierno y sus afanes…

...Sábado 9 de agosto...


Tantas veces crucifiqué mis sueños y no quisiera contar las ocasiones en las que te sonreí por compromiso y es que tu no entiendes que la mayoría del tiempo salía corriendo al servicio sanitario con mis lágrimas degollando puertas y ventanas, con mis gritos asfixiando mis manos y con mis ojos caídos limpiando los estragos de tu palpitar.
Todas las noches memoricé tus palabras de apoyo porque sabía que no volvería a escucharlas, porque sabía que estabas a mi lado pero al día siguiente correrías de miedo a millas de distancia.
Yo no entiendo lo que pides y tú no entiendes lo que escribo, yo no entiendo como sientes y tú vomitas lo que digo, yo no entiendo como caes y tú no entiendes como me levanto, entonces a la mierda, que se vaya a la mierda tanto amor puritano.

Cuantas madrugadas me lloraste para que luego vinieras y tu orgullo me mostrara que no te importaba, cuantas veces me miraste con ganas y cada vez que me acercaba me apartabas como si me despreciaras, cuantas veces te dije que no te fueras y ahora mueres porque ya no quiero que vuelvas.

Te vestiste de todos los colores simplemente para que nadie notara la oscuridad de tus hazañas, me vestí de ti y ahora creo que me doy asco, tome todas tus cosas y las tiré en tu cara y ahora me reprochas que porque me río a carcajadas.

Me río porque ahora soy yo la desgraciada y tu quien sufre, ahora soy yo quien mira el futuro y tu quien se aferra al pasado… a lo que fuimos creyendo necesitarnos.


sábado, 2 de agosto de 2008

...Sábado 2 de agosto...

¿Y si regresaras a este espacio que es tan público pero tan nuestro?...

si tan solo quisieras regresar

me perfumaría el enojo que siento cuando te vas,

me tragaría de una vez por todas el dolor,

porque vendrías, porque esta vez lloraría

de emoción, de dicha, de algo que no entendemos

ni tu ni yo…

¿Y si dejaras de mentirme?...

te juro que te perdonaría,

seria mas fácil,

mucho mas sencillo que no saber

si me amas, si prefieres dejarme,

si te estorbo, si ya no soy…

Ya mis pies están cansados y a ti no te importa,

yo te extraño y no escucho tus llamados,

ya no me besas, ya no me esperas,

ya no lloras de felicidad

y yo me marcho,

solamente por hoy porque mañana

estaré rabiando de dolor…

Y de igual forma, tu no reaccionarías,

te quedarías esperando nada…

esperando todo, menos a esta pobre infeliz

que daría la vida por ti, por mi,

por esto que siento y aseguras sentir.

jueves, 31 de julio de 2008

Una puta barata!...


Una noche de copas,
una vida rota,
un blues desesperado
y un recuerdo que le regresaba al pasado…

Vendía su alma,
vendía sus prendas,
se entregaba a la cinematografía insana (tremenda),
era ella, una puta barata…
mil miradas desconocidas la penetraban,
mil manos sudadas la sujetaban,
miles…
Y nada la alimentaba…
nada la sanaba.
tantas lenguas, tantos labios,
tantas lubricaciones que la obligaban a pasar el rato.
tanto todo, tanto nada,
apaguen las cámaras,
que se ponga la ropa,
en la ventanilla pagan…

otro wisky, otro cigarrillo…
aquí no existe el olvido,
aquí solo habita un despiadado vacío…
una cinta, una actuación sin guión…
aquí la puta barata soy yo
y que se acabe la función!...

Ellen Tamara Durán Wong…

domingo, 27 de julio de 2008

Siento las manos frías...


Siento las manos frías,
es tan difícil sentir que no las calentaras…

La vida camina pero me dueles,
siento que de un momento a otro me quedé ciega,
crucé tantas calles sin fijarme a los dos lados,
sin que me pidieras que tuviera cuidado,
sin que me advirtieras, sin que rieras.

Siento las manos frías
y no me acostumbro, no me acostumbro…

Hace tanto tiempo no caminaba sin rumbo,
pero hoy cuando subiste al autobús
me quedé tan sola, tan seca, tan mareada
que solo acaté sujetarme de lo que estuviera cerca
porque me caía, porque no podía detenerte ni lo querías.

Siento las manos frías,
vuelve…




"Amor... te quiero.

Te quiero por tu sonrisa,

Te quiero por que eres el mar y la luna, y nunca menguas, y siempre espera tu risa a la mía;

Te quiero porque eres eterna en mi corazón, porque no entiendo a mi alma sin la tuya,

Te quiero porque quisiera pasar mi vida contigo, despertarte cada mañana con un beso en los labios y ver, ver soñar a los días sin dejar de mirar su reflejo en tus ojos;

Te quiero..."

jueves, 17 de julio de 2008

...A veces...


A veces,

solo a veces quisiera ser la lágrima que se arrastra en el suelo

ya cansada de de divagar,

quisiera ser la pared que se agrieta en busca de un fragmento de dignidad,

a veces, pero te juro que sólo a veces

quisiera que entre silencios hicieras callar

a todas las insanas tragicomedias que no cesan de asechar.

A veces,

o mas bien todo el tiempo busco la manera

de comprender lo incomprensible,

de perdonar lo imperdonable,

de desear lo indeseable,

de soportar lo insoportable

y me veo vencida entre mis otros yo,

entre tu y todos los demonios que me absorben.

A veces,

desearía dejar de ser todo lo que odias

y pasar a ser todo lo que amas,

porque no es lo mismo tenerte

a que desees que te tenga

y volvemos de nuevo a la misma batalla indiscreta,

a la misma lucha que parece no tener tregua.

...El fin de mi tiempo...


La muerte me espera,

tengo tantos siglos en este sitio,

tantos recuerdos que espero se evaporen,

quiero ser de nuevo algo sólido,

inquebrantable, silencioso…

Estoy cansado de que los humanos

me griten, me sacrifiquen

y me comparen con los árboles

que se inclinan en desiertos ventosos,

obstinados de soportar tantas ráfagas de desconsuelo…

No me voy al cielo ni al infierno,

simplemente me voy y eso basta

para sonreír una vez…

Luego de tanto tiempo…

Que me perdone mi doncella,

debo alejarme…

esta vez sin ella,

algún día comprenderá…

Y si no comprende, que tampoco me recuerde…