jueves, 22 de septiembre de 2011

Leave me alone...



Mientras me fumaba uno de esos dichosos cigarrillos que nunca dejaste de odiar, entendí que continúo tan triste que ya ni siquiera me nace llorar, continúo tan triste, pero vamos, los lugares se ocupan aunque yo todavía no tenga la fórmula exacta para rellenar tu lugar, aunque yo luego de una larga noche de risas solamente logre divagar, la noche se llena de copas y de personas, mientras la madrugada se prepara para atajarme en mi ambigua tempestad.


A mí me gusta mi vida, no te lo voy a negar, ahora soy quien me da la gana, hago lo que me da la gana y actúo como me da la puta gana y no lo puedes cambiar, a mi me gustan mis noches junto a mis libros, junto a mi baile y mis copas de más. A mí me gustan mis escritos y no me critico la hora de llegada, porque ya no te debo llamar, porque ya no me quedo esperando que me desees buenas noches con tu delicado callar. Porque hoy me siento enojada, aunque mi rabia no me permita dejarte de amar.


Tú realmente pensaste que podíamos mejorar, yo realmente pensé que te podía esperar. Pues que nos espere la vida, yo por ti no puedo aguardar. Y si se me gasta la vida, conocerás la soledad, y si se me gastan los sueños no te permitas soñar. Porque esta noche no vuelvo, porque esta noche no te quiero abrazar. Porque el destino nos jodió, porque por hoy no te quiero necesitar. Porque vienen tiempos buenos y ya no tengo pensado que los logres divisar. Porque te jodiste, porque cada día me pierdes un poco más. Vete, hoy no te quiero pensar.


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domingo, 17 de julio de 2011

I was made for you




Be my friend, hold me
Wrap me up, un-fold me
I am small, and needy
Warm me up, and breathe me.
Sia.

Sabes, yo he aprendido con los años que las personas se van y que a veces yo busco que se vayan antes de tiempo, porque es mejor ahorrarse la tristeza del futuro, los tormentos.

Sabes, jamás olvidaré que cuando me caí, tú me sujetaste con toda tu fuerza y me ayudaste a levantarme, yo jamás lo olvidaré.

Sabes, es complejo, yo no quiero que te vayas, pero no tengo motivos para pedirte que te quedes junto a mí, no puedo prometerte eternidad cuando no la conozco, no pierdas el tiempo con quien a fin de cuentas parece no ser conveniente al día siguiente, al mes siguiente, al año siguiente.

Sabes, yo me sentí amada, amada por muchas personas, pero a ti en realidad te creí, a ti verdaderamente te sentí y me duele perderte, pero con los años también entendí que casi todo tiene un fin.

Sabes, estoy lista, perfumada, con los ojos cristalizados, esperando una llamada que no llegará, aguardando y Dios sabe que si de algo me he cansado en la vida es de esperar.

Sabes, yo ya he perdido, yo ya escuché muchas veces palabras como las tuyas, eso de que no me abandonarían, eso de que todo mejoraría, eso de que yo era maravillosa, eso de que era irremplazable, eso de que al día siguiente iba a escuchar la misma voz por las mañanas, eso de que volvería a ilusionarme, eso, eso que repetiste una y otra vez.

Sabes, es mejor que no regreses, porque yo no soy buena diciendo adiós, porque subestimarme no le luce a nadie, ni siquiera a ti, es mejor que no regreses porque al parecer yo no sé hacerte feliz, yo no tenía mucho, yo no estaba preparada, pero yo te entregué lo mejor de mí.

Vete con tu olor a coco, con tu Caribe, con tu sonrisa, con tu nobleza, con tu verdad, con tu mentira, con todo ese amor que me tienes, con tus enojos, con tu gente, con tu poca credibilidad, mejor vete porque me hiciste tanto bien que de pronto sabía que nos íbamos a lastimar.

Vete con tu verde, con tu color miel, con tu suavidad, con tu intensidad, con tu serenidad, con tu manual de “1001 formas distintas para cuidarte de mí”, vete que estoy segura que tu talento para huir no nos encontrará otra vez.

Vete, porque por más que te diga que me duele tu ausencia tú preferirás no creerme, porque por más que necesites mi risa, mi seriedad y mi sabor a capital, tú prefieres tropezar.


Fotografía: Carolina Jiménez.

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sábado, 16 de julio de 2011

No hagas mucho ruido.

Oh, you’re in my veins
And I cannot get you out.
Oh, you’re all I taste,
At night inside of my mouth.
Oh, you run away,
Cause I am not what you found.
Oh, you’re in my veins
And I cannot get you out.

................ Andrew Belle



Desperté con la terrible emoción de encontrarme contigo, nuestro único testigo como siempre el destino, yo te conozco de antes, y reaccioné exactamente como aquel día en el que te conocí, como aquel día.

Me conoces, en tu espera acomodé mi cabello incontables veces, estudié mi postura, mi emoción y controlé mis ganas de sujetarte eternamente, me conoces mi amor, a como nadie jamás lo logrará, me conoces tanto que en mi despiste tu sonrisa me volvió a impactar.

La vida da tantas vueltas y yo quisiera que se detenga ya, que te regrese a mí y que me logres alcanzar, que se detenga y que en su última vuelta me mires fijamente a los ojos y me convenzas
de que es hora de volver a casa, de que el sufrimiento, los terceros y la distancia ya no son fuertes, no como nuestras ansias.

La vida transcurre y no hemos dejado de vivirla, pero algo falta, tú sabes que falta mi aroma, yo sé que falta la suavidad de tu cabello, tú sabes que falta mi paciencia, yo sé que falta tu insolente
impuntualidad, pero no hagas mucho ruido, yo prefiero callar.

No ha dejado de ser difícil, he conocido de distintas formas la felicidad, pero me faltas en las noches para ver televisión y hablar, es irónico de mi parte, llegué a reprocharte tanto nuestra tranquila actividad y ahora solamente deseo en una tarde lluviosa tomar el café contigo y bromear, tanta fiesta no me ha dejado más que ambigüedad, mala reputación y aparentar.

Yo no conozco el futuro, lo planeamos tanto, parecíamos tenerlo tan asegurado y no hizo más que traicionarnos, no logró más que separarnos e impregnar en nuestros pechos un quebranto abstracto, pero no hagas mucho ruido, al menos ya no hay llanto.

Al menos ya no lloras desesperadamente ante mi indiferencia, al menos ya no sufro esos enojos causados por la impotencia, al menos hoy sonreímos, al menos cariño aunque no eres tú quien me ve despertar y no soy yo quien te ve andar, sabemos de igual forma que es imposible dejarnos de adorar. Porque por un momento volvimos a casa y que hermoso fue regresar, pero no hagas mucho ruido, no tenemos talento para lastimar. Tiempo al tiempo, que de pronto la vida nos alcanzará. Tiempo al tiempo, que la vida de pronto nos va a despertar.


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lunes, 6 de junio de 2011

Escoria...

A mí nadie me enseñó a ser leal, nunca tuve esa educación indispensable que me forzara a decir la verdad. Tuve que levantar a mamá de actos desesperados de amor, en esas noches en las que papá no volvió. Tuve que crecer de golpe, porque la vida no es un juego, porque desde pequeña el azar, el adulterio y la mentira me corrompen. Me mantuve estoica secando llanto de quien malogro, de quien creí mi héroe y no fue más que un traidor. No, yo no soy una escoria.

Yo aprendí a matar y sin embargo, me han matado una y otra vez, porque dañar no es lo mío y quien más ame permitió que me arrastrara entre crueldad, quien más ame me mostró que su mejor talento era olvidar, quien me juro que ya tenía mi lugar y hoy no está, quien más ame, porque casi nunca logro amar, pero cuando amo, no lo digo por decirlo, lo demuestro hasta saciar. No, yo no soy una escoria.

Sí, se conocen mil sabores y en la cama muchas veces se logra mitigar el dolor. Sí, porque el silencio a veces es irracionalmente cruel, pero vamos, a veces es mejor que el cuerpo haga su voluntad, porque a veces me siento acostumbrada a no sentir, porque antes de matar, prefiero matarme yo, porque muchas veces he sido torpe y he olvidado que mi prioridad soy yo. No, yo no soy una escoria.

No mientes, a veces no me quiero tanto, a veces estoy tan vacía que me espanto, a veces camino porque es justo y necesario. No, en realidad no mientes, pero no eres nadie para juzgarme, nunca me has dado tu mano como para jactarte y hacer de mi vida un circo, porque cuando lloré en silencio para que no escucharan lo hice sola, porque cuando me destruyeron y quise acabar conmigo incontables veces, que yo recuerde nunca viniste a detenerme. No, yo no soy una escoria.

No, yo no soy una escoria, a mí también me dieron la espalda, a mí también me abrieron una brecha entre lo bueno, lo malo y las patrañas, a mí también me pintaron de gris cuando mi sonrisa quiso ser policroma, a mí también me dijeron que me amaban y me rasgaron las entrañas, a mí también me dejaron sola en el medio de la nada, a mí también me limitaron las palabras, a mí también me obligaron a marchar de lugares en donde yo sentía seguridad, a mí también me hicieron sentir burlada, a mí también me privaron del beneficio de la duda, a mí también me cuestionaron mis aires de libertad cuando soy yo la única que tiene derecho a cuestionar mi andar, a mí también me juzgaron y aun siendo juzgada no me siento en derecho de juzgar. Porque tú también tienes tu historia y yo no soy nadie para humillar, no soy nadie para hacer sufrir, porque sólo Dios o Mandinga saben cuánto he sufrido yo. Porque sólo mi pluma y yo sabemos la forma en que perdí la inocencia, la confianza en los demás y la ilusión.

No, yo no soy una escoria.

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viernes, 13 de mayo de 2011

Human Nature II

Si el miedo y la tristeza se prolongan, es melancolía.
Hipócrates de Cos

Los seres humanos somos malos por naturaleza, todos restamos días mientras sumamos desgracias, mentiras piadosas que a fin de cuentas de piadosas no tienen nada, sumamos también amores y corazones destruidos, sumamos camas mientras restamos malas noches con cuerpos desconocidos.

Todos hacemos lo mismo, cuando nos enamoramos no somos completamente correspondidos, cuando enamoramos muchas veces lo hacemos para ubicarnos en zona segura, con intenciones
que van surgiendo, porque somos tan detestables que nunca planeamos ni el asesinato ni el suicidio, simplemente prolongamos el sufrimiento, para que el malestar se lleve consigo la poca buena voluntad.

Y es que es cierto, dañamos solamente por dañar, matamos no necesariamente para sobrevivir, buscamos de una u otra forma superar a los demás, deseamos todas aquellas cosas que están etiquetadas como prohibidas o inciertas, simple y sencillamente porque nos encanta desear.

Que nadie me hable de moral, que nadie se atreva a juzgarme, el peor intento es el que se hace cuando tienes los mismos pecados por cargar, la peor crítica es la que debes omitir porque en algún momento, bajo circunstancias similares llegaste a fallar. Que nadie me hable de vida, o de fidelidad, este homicidio es en conjunto y no hay víctimas, erramos por igual, en lapsos distintos y por eso, no hay nadie calificado para indicarme la forma adecuada para actuar.

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viernes, 22 de abril de 2011

Has de saber, que no soy recomendable


Amanecer a mi lado, desde cualquiera de tus puntos de vista puede resultar un idilio, un espacio necesario, un instante intenso y un romance brillante, somos casi lo mismo, pero también somos algo completamente diferente, si, un "algo" infame.

No se que tan bien me entiendas, pero hace un tiempo atrás mi corazón se convirtió en una tormenta, atravesé por un dolor inigualable que me destruyo desde la sonrisa hasta las entrañas. Te estaría mintiendo si te dijera que estoy recuperada con satisfacción, porque aun en las noches,
cuando entre el silencio y el pensamiento solo estoy yo, colapso emocionalmente y rompo en un llanto que ni siquiera Dios con mis solicitudes ha logrado mitigar.

Me he convertido en un "ser sin ser" completamente emocional, no me funcionan los juegos y una mentira piadosa me parece mal, tengo prioridades, muchísimas mas que antes y se cuando marcharme, sin embargo, mi debilidad sigue sin madurar, no me se contener, no me se dominar.
Busco disfrutar el momento, pero luego de un momento perfecto que sé que inicia mal, en contra de todas mis prioridades, me transporto sola, con mi culpabilidad, hacia la absurda tempestad.

No soporto las confusiones y me siento confundida, odio la traición y la mayoría del tiempo
soy una traidora ante mis satisfacciones, odio la mentira y diariamente me miento a mí misma, rechazo por completo el sufrimiento y he hecho sufrir mientras me anestesio poco a poco los sentimientos.

Has de saber que nunca he sido la gran opción, que por mas dadivosas que sean mis acciones,
siempre logro sabotearme, has de saber cariño que no detengo mis instintos, que soy de arte,
de carne, de musas. Has de saber que puedo llenarte pero sin proponérmelo, también puedo
vaciarte.

Has de saber vida mía, que no soy recomendable, que por más que lo intente, estoy rota y no he logrado repararme, que únicamente serias uno de mis caprichos, uno de mis romances insondables.

miércoles, 13 de abril de 2011

Good Morning Darling.



Si lloraras toda la madrugada entre mis brazos,
sabría al menos, que mi tacto no es tan inútil como mi voz,
si te permitieras caer y levantar mientras te miro a los ojos,
tendría la seguridad absoluta de que por un costado, vencimos a la muerte.

Todo parece absurdo cuando la esperanza se pierde,
cuando sin saber entender la vida tratamos de entender la muerte,
cuando sin saber glorificar a algún santo creemos fielmente.

Cariño, en un mundo tan humano, todo es inhumano,
claro está que no me entiendes, pero lo sientes,
cariño, que sepas que yo estoy a tu lado,
aunque no siempre sepa darte abrigo,
aunque por instantes te parezca una mejor idea no quererme,
no tolerarme, no entenderme y finalmente no tenerme.

El tedio forma parte de todo, es por eso,
que de vez en cuando te ofrezco mis labios y mis silencios,
la desdicha busca afilarse, es por eso,
que sin duda alguna te siento para que me sientas por completo.

Yo no sé nada de consuelos,
la impotencia se adueña de mis recovecos
y mi memoria está llena de todas esas lagunas mentales
que me obligué a tener por el bienestar de mis tormentos.

Yo no sé nada de fracasos,
y sin embargo, te soy sincera,
tengo una pila llena de lágrimas derramadas
por las derrotas que amenazaron con dejarme ciega,
inmóvil, sola y perdida en medio de horas inciertas.

No soy siempre la mejor opción,
casi nunca soy recomendable,
sabes bien que cuando trato de arreglarlo termino por abrumarte,
pero cariño, otro día nace, otra espera muere,
y si volteas a ver, aunque no sea de palabras,
he aprendido a quererte,
aunque no sea de palabras,
se que cuando tomo tus manos el instante se convierte.

Buenos días cariño,
que hoy sigo contigo,
que hoy somos más fuertes.

Fotografía: Carolina Jiménez.