martes, 28 de abril de 2009

Fisuras...


Tengo el corazón agrietado y la garganta acostumbrada a nada,
Tengo el alma fuera de lugar y los recuerdos banales e insistentes,
Te tengo y a veces es inevitable perderte…

Tengo historias aburridas y narraciones arrepentidas,
Tengo realidades que desearía fueran fantasías,
Tengo miedos que de vez en cuando me hacen fuerte,
Te tengo y a veces prefiero tenerte ausente de esta vida tan intrascendente…

Tengo complicaciones elevadas y cuentas caras por pagar a mi independencia,
Tengo dos mundos uno abatido y el otro agonizando entre la multitud,
Tengo todo lo que la gente busca… Entonces, no tengo nada,
Te tengo y a veces no quiero que escuches ni que veas mis tristes memorias…
Mis incansables lamentos…
.
.
Fotografía: Mar de nubes - Marta Aguiar Simancas (Gracias punto, un beso inmenso).

domingo, 26 de abril de 2009

...Un respiro…



Hace mucho simplemente sobrevivo, mis letras, mi andar y mi amor son simples sobrevivientes en un mundo donde a cada instante el dinero se hace rico mientras el alma muere.
No huyo de ellas, ni de ti.
Quiero huir de ese pasado que a nadie deja vivir, del que nadie deja de hablar, de esta mujer que amas pero a veces deseas olvidar, de ese ser en el que a veces me convierto, indeseable, amargo, abrupto, tan vagamente estructurado.
Quiero escaparme por un instante de esta maldición generacional de la que todos platican y volver, como el fénix, volver a ti… renacida.
Con menos dolores, con más oxígeno, con más amor… volver suavemente y amarrarte en un abrazo, sujetarte a mi y que entiendas que ese será el nuevo comienzo de todas mis “yo” porque en noches amargas unas copas de más no me sanan la mala gana, no me sanan, me fragmentan, me quebrantan, me separan de mi y de mis palabras.

Porque cada vez que me acerco alargo la infelicidad.

Por eso me bastaran unos euros para emprender un viaje, existir, respirar y volver…

Camina, corre, salta, despega, vuela, aterriza y sueña…


Fotografía: Avión - Marta Aguiar Simancas.

martes, 31 de marzo de 2009

Los mejores matemáticos...


Nosotros,
los poetas,
los roba sueños,
los embusteros,
nosotros,
somos los mejores matemáticos,
sumamos tristezas,
restamos compromisos,
dividimos emociones,
elevamos sentimientos
y día a día multiplicamos los hechos…

Convertimos la exageración en cifras infinitas de desconcierto,
sacrificamos la economía confiando en una probabilidad
y con las manos cargadas de estadísticas
alcanzamos la eternidad…

lunes, 16 de marzo de 2009

...Push Me...


…Push me…

Me encuentro a seis pies de mi realidad, este mundo esta totalmente poblado por almas que sienten lentamente, a su manera, con lo natural del amor, lo ambiguo del dolor, con sus sábados y sus domingos, con su cielo color celeste, con su móvil y sus ancestros decadentes, con sus pensamientos futuristas y sin mi a como yo sin ellos, me deslizo hallándole otro color al sol, al cielo, al mismísimo amor que siempre ha sido de tonalidades rojizas entre multitudes.

Camina conmigo, a como caminan los humanos, no me hagas sentir tan única e inmortal, dame un beso pero que esta vez me sepa a esos cerezos que la gente declama en sus encuentros, que no me sepan a gloria, no quiero vender por las avenidas prosas y versos todo el tiempo, quiero ser para ti todo sin que yo deba plasmarlo a cada momento, porque me atormento cuando no tienes un detalle nuevo para este libro de utópicos padecimientos.


Fue tan difícil aceptar tu amor, give me a break, para digerir todos esos instantes que por surrealista he desperdiciado.

Push me my darling, push me…

Quiero mundos nuevos, en donde tú no tengas que darme en cantidades abruptas para poder sonreír, en el que por fin sea relajada y natural, en los que siempre este libre de las dudas del pasado, en los que me empape de amnesia y salga adelante en contra de los fantasmas de mi niñez. Que quiero vivirte y no lo crees, que quiero vivirme y no lo logro.

You are my beautiful reality, my eternal love.
I’ am here and I love you…
Please
Push me….

martes, 24 de febrero de 2009

Ana Frank


Hola pequeña, hace mucho no te escribo, no es porque no quiera pero ya sabes, el tiempo se me reduce cada vez más, siento que con respecto al trabajo he llegado a una etapa en la que ya no se deja de madrugar, en la que ya no soy más una niña sino una adulta con sus pagos, sus deberes, sus responsabilidades con todo y con tanto, eso me entristece, no soy la misma que podía mirar televisión, escuchar música sin pensar en que tan elevado está el volumen, ya no me da tiempo de nada y te me has ido con el tiempo a como se me han ido muchas cosas que he perdido, a como se me han escapado de las manos situaciones que por cansancio no puedo mejorar y no entiendo.
Ahora me arrepiento más que antes, ahora soy más sensible, ahora desearía más que nunca una segunda oportunidad porque esto de hablar sin saber expresarme me tiene agotada.

He deseado renunciar, hace unos minutos me dieron una noticia que desalentó mi decisión, quiero vivir como antes Ana, yo no quiero crecer, aun no. Deseo disfrutar sin todas las restricciones que tiene la vida, quisiera amar más, besar más, abrazar más, quisiera que mis amigos dejen de sufrir por amores tardíos y que descubra que no todas las relaciones tienen que fracasar porque la mía es realmente de esos amores perpetuos. Tengo corazón, vida y cuerpo para que cada instante sea una hermosa eternidad. Quisiera disfrutar mas de las tardes, poder salir a caminar, escribir, dormir, hablar, quisiera despertar cuando ya ha salido el sol, ducharme en las tardes, quisiera pasar mas tiempo recordando en mi cama pero aquí estoy Ana, agotada, con sueño y poca disposición, yo siempre te decía que nunca seria de esas personas que duermen, trabajan y vuelven a dormir y mírame, ni siquiera sé que es lo que debo hacer.

Esto a veces, te confieso, es desesperante, el día se hace eterno y el humor es cambiante, la gente no es tan agradable luego de estar diez horas entre cuatro paredes, intento despojarme como ahora que te escribo pero de igual manera los minutos no pasan y yo quiero caminar lejos, muy lejos de este lugar.

Desearía que me pagaran por escribir o por imaginar, desearía que me dieran una bonificación por repartir buenos consejos o por decirles de que color quiero que sea el cielo, sigo siendo una niña aunque todo esto indique que ya estoy en edad para hallar un camino distinto, quiero escribir, escribirte, escribirles, escribirle y que eso sea suficiente para pagar mis cuentas y sonreír… para vivir, vivir, vivir y suspirar.


domingo, 15 de febrero de 2009

...Rutina...


Gota a gota llueve el alma y a como dicen, cuando llueve lamentablemente todos se mojan,
de recuerdos, de esperas, de necesidades, de ti, de mi, de estadías temporales y de palabras que se fueron y que yo creo hasta el día de hoy indispensables.

Y es que cuando te llueve siempre me mojas, me dices, te callas, me marcho, te marchas y yo a veces deseo no volver, pero vuelves y volvemos, porque te amo y me amas, pero cuando llueve… tú y yo nos mojamos, irremediablemente… y la mayoría del tiempo llueve a cantaros…

Cada vez que te digo que no puedo más me ignoras, no dices nada y a la mañana siguiente te comportas como si nuestro amor fuera el mismísimo canto de las golondrinas, como si todo esto que llevo dentro fuera una catapulta de emociones irreales y me ahogo, me ahogas.

Ya no soy la misma, a veces no me permites sentir, ni hablar, a veces ya ni siquiera sé quien eres, ni quien soy…

Es temporada de reencuentros, de acentos y llamadas a distancia,
es temporada de palabras, de risas y no de este llanto indefenso,
es temporada de ser y de estar,
es el momento indicado para distorsionar esta inmunda rutina
y si no es temporada para ti, puedes ir buscando a alguien que no te quiera y que no quieras como a mi…

Por mi parte no quiero salvarme de tan hermosa dicha, de tan agradable realidad.

jueves, 12 de febrero de 2009

Antes de amarte...


Nací con el corazón fragmentado,
con los miedos elevados y con la tristeza bien colocada en cada paso,
vine al mundo aterrada y no tardaron en hacerme sentir desterrada,
descubrí que la belleza siempre se viste de tormentos,
las sonrisas siempre de lágrimas y las ausencias de costumbre.

Te veía venir y en ese instante preferí vendar mis ojos,
cerrar las puertas y reforzar los caparazones de mi alma,
te veía entrar, fluyendo por debajo de las quimeras y a través de las rutinas,
te empujaba y al hacerlo solo tomabas mas impulso para entrar,
necesitaba pensar que me dolías y sin embargo, me abarrotabas de alegría.

Mis emociones se esforzaban para no gritar,
mis pies me reprochaban al avanzar y a cada instante te precisaba más,
mis manos palpaban suavemente las cicatrices y las heridas en tu espalda,
tus manos sujetaban mi rostro distante al anochecer y mi angustia recurrente ya no exclamaba día a día “presente, aquí estaré”…

Antes de amarte vida mía debiste sin duda alguna advertirme lo que vendría,
antes de secarme el llanto necesitaba saber que tu no me harías llorar,
antes de levantarme te hubieras molestado en pensar que una vez mas no me podía caer,
antes de adorarte debí asegurarme de que tu lo supieras hacer,
antes de esperarte debí averiguar si tu me esperarías.

Antes de amarte lo pensé, pero cuando te amaba lo ignoré…
Me matarías, tú me matarías también…


“Vida, mi vida, que has hecho de mi vida?”…